Direcciones con tu dominio
Los buzones que necesites, con nombre y contraseña que eliges tú, desde la pestaña Correo de tu sitio.
Buzones como tu@tuempresa.com, con webmail, en el móvil y en Outlook. $8.00 por buzón al mes más impuestos, sin permanencia. Y fuera del servidor de tu web, para que uno nunca tumbe al otro.
Pedir el correo para mi dominioHoy se activa a petición: nos escribes y lo dejamos listo en tu cuenta el mismo día.
Por buzón al mes
$8.00
+ $1.44 de impuestos (18 %) · $9.44 con impuestos
Los buzones que necesites, con nombre y contraseña que eliges tú, desde la pestaña Correo de tu sitio.
Webmail propio, ya identificado desde el panel. Con redacción asistida y una búsqueda que entiende lo que buscas.
Datos de IMAP y SMTP en el panel para configurar cualquier aplicación de correo.
Si tu dominio está con nosotros, los registros del correo se publican solos y se comprueban. Solo el que cambia a dónde llegan tus mensajes lo apruebas tú.
Los formularios y avisos de tu web salen desde una dirección de tu dominio, con firma, para que lleguen a la bandeja de entrada y no al spam.
El correo vive en su propio sistema, no en el servidor del hosting. Un problema en la web nunca deja de entregar tus mensajes, ni al revés.
Reenvíos, respuestas automáticas, filtros y el antispam por buzón. Los buzones funcionan igual; esas opciones llegarán a la pestaña Correo cuando el sistema de correo las exponga. No lo vendemos como si ya estuviera.
También lo contratamos y conectamos por ti: el DNS de Google se publica desde el panel con una plantilla, sin tocar nada a mano. Escríbenos con cuántas cuentas necesitas y te confirmamos el precio.
El correo se activa por sitio, así que sí: va con tu hosting. Pagas solo los buzones que creas.
Se enseña en el panel al crear el buzón. El correo no comparte disco con tu web.
Sí. Se crean los buzones, compruebas que todo está, y el último paso, que es cambiar a dónde llegan tus mensajes, lo apruebas tú cuando quieras. Te ayudamos a pasar lo que tengas.
Lo borras desde el panel y deja de cobrarse. No hay permanencia.